Paseando por San Luis

Bueno, les paso a contar de mi breve paseo 09-10 al 18-10. A diferencia de mi viaje anterior esta vez viaje acompañado por ende no esperen grandes aventuras, pero si una buena historia. La primera parte del viaje fue con destino al Oktoberfest, alquilamos 2 cabañas éramos 14 personas y la 2da parte cruzamos para San Luis junto mi copiloto e íbamos parando en camping según el recorrido.

Velocidad Ruta 100-110km/h
Nafta Gastada 223 litros
Aceite Gastado 1/2 litro
Kilómetros Recorridos 3400 ( -/+ 100)

Cantidad de veces que me cambie el calson 0 (Cero)
Caídas 3


Día 1 Bs As – Rio Cuarto:

Ricota y Spike salían a las 9 de la mañana por la RN8, como tenia facultad yo salia mas tarde y luego emprendía viaje, resulta que como no había armado nada aun, llegue a las 9.30 a casa y me puse a preparar las cosas. Entre idas y venidas salí a las 12, haciendo la primera parada a repostar y a comer en Venado Tuerto (360 km), distancia que recorrí sin pasar a reserva gracias a la modificación de Traba-Traca en la que aumentamos la capacidad del tanque de nafta en 6litros. (Capacidad de carga actual 31lts).
Unos kilómetros mas adelante a la altura de la Carlota alcanzamos a los chicos y paramos a boludear un rato, ahí note que el escape estaba quemando mi alforja por ende lo reajusto.



Seguimos muy tranquilos a la par, repentinamente nuestro líder del grupo es herido de gravedad por una balazo en la pierna lo cual lo desequilibra de la moto y lo obliga a tirarse a la banquina, alcanzando a penas a parar la moto por completo mientras que su cuerpo estremecía de dolor, se revolcaba por los pastizales aferrado a su pierna…Si, a nuestro amigo Miranda (Ricota) lo pico una abeja en la rodilla y alego que era una bala perdida en el medio de la llanura a 75km de circunferencia de cualquier tipo de zona residencial rural...en fin, luego de secar sus ojos brillosos después de un abrazo grupal y promesas de que ningún bichito malo lo iba a volver a molestar seguimos viaje.
Llegamos a Rio Cuarto, lo llamamos a Kuka y nos encontramos con la sorpresa de que vino en auto a buscarnos y que no toma mas Ferne (con la señora atrás custodiando su lengua larga). Armamos las carpas en su patio y nos fuimos a comer pizzas y birra, donde nos enteramos que nuestro compañero Spike, era un alto miembro del grupo G.E.O.F.

Día 2 Rio Cuarto – Ciudad Parque:

Luego de fabricar un delicado, sutil, prolijo y sofisticado accesorio para la alforja, tasado en un costo de 350u$s (pedazo de madera podrido con alambres). Emprendemos viaje por la 8 nuevamente. Llegando al mediodía a destino, nos encontramos que el grupo de personas que iba en micro ya estaban ahí y nos sentamos a comer automáticamente los fideos con tuco que estaban sirviendo, boludeamos por el recinto y acomodamos las cosas (tiramos todo adentro de un placard).



Llegada la tarde se larga a llover tras comer tortafritas y mates, se pasaban las horas y veíamos que nadie amagaba a prender una hornalla, eran las 20.30…las 21.30…las 22 y la lluvia acopiaba presencia, estaban todos empecinados en la competencia de ping-pong y metegol que se había armado pero en el pueblo las luces en el horizonte se habían empezado a apagar…Si, esta vez, mi mayor desafio, no era la ruta, el clima o mi cansancio, sino coordinar un grupo de 16 personas ajenas completamente a mis necesidades de supervivencia en que decidan que comer…por ende me acorde de las políticas del embajador oscuro (Sebatrol) y enuncie un comunicado Nº 1…pizzas, empandas y birras. El único lugar abierto tenia demora de 1 hora y había que ir a buscarlo. Bajo la luna, en un pueblo desconocido de calles angostas invadidas por la vegetación entre la llovizna y el viento recorrí el pueblo de punta a punta (27 cuadras).
Al traer la comida de vuelta la gente acudió a la cabaña como ratas atraídas por queso. Con el paso de las horas, entre truco, música, murmullo y skvio se escuchan 2 golpes en la puerta dejando mudos a todos y quedando la música de fondo sonando. Seguido de un trueno lento pero sonoro, nos miramos todos y chequeamos que no faltaba nadie. Evidentemente, teníamos visitas, pero… ¿quien podría venir a las 2.30hs, bajo la lluvia y los relámpagos? Mirando por la ventana hacia fuera no se veía nada, y de nuevo “PLAF – PLAF” la puerta…miramos por el cerrojo, se veía alguien, robusto, fornido, no muy alto…Preguntamos “¿Quien es?”…”soy yo…” (muy obvio se ve)…”¿quien es “yo”? …”vos soy yo, y yo sos vos, pero no estoy seguro”…luego de una discusión de juegos de palabras abrimos la puerta y apareció…señores y señoras, apareció…el……si…..EL… Darkimiau con sus ropas protectoras de motociclista que le otorgaban un adicional de 35kgs a su figura. Tomo un café, intercambio algunas palabras y luego de 2horas se fue en busca de su destino.




Día 3 Ciudad Parque:

Fuimos a la Cumbrecita hacia calor, algo de resaca, paseamos, comimos helado, subimos, bajamos. De ahí al Oktoberfest, hacia frió y bastante!! Era un predio cerrado al aire libre, estaba bastante lleno, pero era transitable, había un escenario montado en el medio con música y baile regionales(Alemanes), en los laterales cada puesto vendía cerveza de 3 o 4 tipos (Rubia, Negra, Roja o Verde), además de los puestos de comidas que ofrecían comida regional.





Día 4 Ciudad Parque – Mina Clavero:

Entre pileta, paseo en bici, torneo de ping-pong y metegol estuvimos hasta media tarde con los chicos en el predio, armamos todo y emprendimos viaje. Obviamente ya llegar a San Luis no iba a ser posible, pero recorrimos todo disfrutando del paisaje. Hicimos todo el camino de las altas cumbres y paramos a dormir en mina clavero, en el único camping que nos dejaron entrar por que eran las 23.30.
Éramos los únicos, nos comentaba el sereno, que todos ya se había ido y nos presto 4 frazadas avisándonos de que iba a helar. Armamos la carpa, comimos y nos acostamos. Hizo frío…mmm 4 frazadas, mas mi sweter natural no me dejó percatarme de esto, pero mi copiloto amaneció hecho un cubito.




Día 5 Mina Clavero - ??? :

Salimos del camping, muchísimo calor y por un descuido de la vida pierdo mis amados y preciados guantes de pordiosero que me había regalado Yacussi. Volví sobre mis pisadas durante 30 minutos buscándolos pero no hubo caso…=(
Paseamos por la ciudad y encaramos para Merlo. Viajamos por la 14 ruta que pasa por todos los pueblitos que están al pie de la sierra. Es una ruta hermosa, en muy buen estado, pero muy peligrosa, dado que no tiene demarcación, muy poca señalización, hay animales sueltos sobre la calzada y lo más peligroso es que pasa por el medio de cada pueblo donde los chicos juegan a la pelota sobre la ruta.




Llegamos a Merlo, recorrimos la ciudad fuimos a ver el algarrobo abuelo, el parque del molino, fuimos al 1er mirador principal y seguimos por la sierra hasta que termino el camino. Fuimos al camping, al parar la moto en la inclinación de la entrada piso una raíz húmeda, la cual me hace patinar y y y y…se me inclino la torta, al grito de ¡¡bájate!!, mi copiloto salta mientras yo intentaba reposar la moto lo mas suave posible en el piso. (Strike 1!)
Encima de caer al piso sale el tipo y me dice que por ser camping municipal nos deja la estadía al módico precio de 50$!!!!!!!.
Vamos a otro mirador al cual el acceso era a pie, pero yo machovengadortodoterrenocapoargentino entro con la moto, al doblar en una curvita cerrada, piso con la rueda de adelante una roca grande la cual al venir a baja velocidad me inclina la moto y y y y… al grito de ¡¡bájate!!, mi copiloto salta mientras yo intentaba reposar la moto lo mas suave posible en el piso. (Strike 2!!)
Seguimos hasta el ultimo circuito que nos quedaba, atravesaba los barios TOP tipo NAH Merlo, el hotel de la zona y seguía hacia la ultima estancia lindera a la sierra, al llegar a la ultima estancia procedo a hacer la vuelta en “U” con la moto, la cual era en un desnivel y y y y… al grito de ¡¡bájate!!, mi copiloto NO salta mientras yo no tenia ni fuerzas para hacer reposar la moto. Por ende la moto se cae en el piso con su pierna abajo, pero la alforja y la inclinación hicieron que quede un hueco, por ende no paso nada. (Strike 3!!)





Caía el sol en la sierra y nos vamos a la mierda, Poldin mediante el teléfono me da unas coordenadas mágicas de gente que puedo ubicar. No las encuentro y se hacia de noche, sigo paseando mientras que seguía un cartel que decía camping (cartel que voy a perseguir durante 20km) que al llegar me dijeron que solo trabaja en temporada. No había nada, por ende volví a migrar a Cordoba, parando en cada pueblito de los que había pasado a preguntar por camping, hasta llegar a Luyaba donde la oscuridad completa de la noche (noche sin luna y nublada) y un fuertísimo viento empezaron a hacerse presente, dado que la zona era muy arbolada las ramas y hojas se movían al compás, junto con el sistema de iluminación del pueblo (tenían faroles colgantes como los que están arriba de las mesas de pool). Y para terminar con la película de terror, empezaron a chispear las gotas...recibo un msj diciendo, “en el cruce dobla a la derecha, seguí por el camino de tierra hasta el final, dobla a la izq…” y y y y se me apago el celular…el celular de mi copiloto ya se había quedado sin batería horas antes.
Por ende mientras que lo conecte al cargador, voy al cruce….que eran una diagonal con 6 salidas….probé uno, no era el camino….probé otro y paro bajo una lámpara a ver si cargaba el celular...



a lo que puedo leer el msj y tras preguntarle a un chico que pasaba por ahí me comenta que conocía el camino que a las personas que debía buscar se habían mudado pero que sabia que había que ir por haya (señalando otro camino) hasta el fondo…Siguiendo por el camino, alejándose de la ruta y la zona urbanizada se corta la luz…(bien!)…recibo otro mensaje de a gente diciéndome, el nombre de la casa. Así que paro en la primer casita que veo y le pregunto donde quedaba la otra, me dijo que siguiera que era “la próxima, a la próxima” (pero en los suburbios rurales, la próxima a la próxima pueden ser mínimo 2 km, mas de noche, por tierra, lloviendo, con viento y sin nada de nada de luz, pasan a ser como 76km). Sigo y veo al costado un apero, destruido, al ver la puerta, una de sus hojas estaba abierta moviéndose mientras que rechinaba. Velas prendidas en el interior que flameaban con el viento y hacían parpadear la luz, no había nadie, ni se veía nada. El camino parecía seguir unos pocos metros y terminar, a los alrededores no había mas casas, ni luces. Me bajo de la moto a ver que era. (Aclaro que toda esta situación no le gustaba para nada a mi copiloto y mucho menos cuando le dije que me bajaba a preguntar. Luego de debatir sobre la existencia de los monstruos, accede con la condición de que deje las luces y las balizas prendidas).
Me acerco a la casa, aplaudo y nada, el viento movía tan fuerte las hojas que no escuchaba ni mis pensamientos. Sabia que la persona que buscaba se llamaba “Elena” (nombre de vieja y por la casa era de esperarse). Me acerco al alero de la casa fisgoneando al interior veo que todo estaba desordenado, tirado y revuelto, donde al cruzar la puerta…

Día 5 Mina Clavero – ??? :

….Cruzo la puerta y me encuentro con una chica rubia, alta, flaca, ojos claros y me dice con una sonrisa: -¿Vos sos Manolo, no?...yo soy Elena, y me apura para que entre todo antes de que se large peor, así que vuelvo a la moto a buscar a mi copiloto (aliviada de que volví con vida) y a bajar las cosas. Luego de una mini conversación y explicación de las instalaciones se va a dormir a otra parte de la estancia viendo como se desvanecia en la impenetrable oscuridad cierro la puerta y nos acostamos a dormir.

**Obviamente no era mi mejor día, ni en conducción ni en clima. Si bien se podría decir que mi copiloto disfruto las caídas (que en ninguna nos paso nada), las cuales usara como muletilla para cargarme durante el resto del viaje.



Dia 6 Luyaba – Santa Rosa del Catantal :

Al despertar abro la puerta encontrándome con un día soleado e una impactante vista a la sierra.
Si… ese camino de tierra a una casita abandonada que parecía tenebroso y lleno de espíritus del monte era la última casita que daba contra la sierra.
Salimos y nos encontramos con la chica que nos esperaba con unos mates junto con un chico que estaba residiendo ahí hace 1 mes. Era un predio de 1 hectárea que estuvo abandonado muchos años estaban armando senderos, cultivando plantas y arreglando poco a poco las instalaciones, contaba con 3 naves principales, en disposición de “U” en el medio la cocina y al fondo un baño con ducha. La idea de los chicos era terminar de acondicionar todo para alojar viajeros. Lo curioso de esta gente era que la chica (27 años) Licencia en Comercio Exterior en Francia (era francesa) dejo todo para vivir de la tierra (palabras textuales), el otro chico (25 años) era de Caleta Oliva y desde los 18 años esta dando vueltas por el país buscando un lugar que le gustase para arraigarse...
Mates, charla, caminata y cuando nos dimos cuenta estábamos cerca del mediodía, luego de que me obligaran a bañarme… armamos todo y salimos para Merlo de nuevo. Vistamos el ultimo mirador que nos quedaba (Cabeza del Indio) y almorzamos unas empanadas en las instalaciones de una plaza, donde un lugareño nos dio charla durante un buen rato.




Emprendimos viaje por la 14 para pasar por los pequeños pueblos que bordeaban las sierras... lo que implicaría luchar contra el viento, nos desviamos en la 6 avistando a los lejos los famosos valles del Concarán, cuando llegamos al pueblo quise recorrer un poco sus caminos de tierra pero estaban muy estropeados de agua como para hacerlo con copiloto. Seguimos a San Martin donde llegado determinado momento, un malestar invadió mi cuerpo y empecé a bajar la velocidad, la panza me dolía, los brazos se me estremecían y mis abdominales se comenzaron a entumecer. Poniendo balizas y estacionando sobre la banquina ya mis piernas me respondían torpemente, me sentía mal, pesado, pensé que era algo que había comido, cansancio del viaje, ensolación o contractura por la constante resolana y viento…pero no, simplemente me estaba cagando como cualquier persona común y corriente, así que a campo abierto, al mejor estilo Manolo con los pastizales de fondo flameando al viento me eche un cago como dios nos trajo al mundo...no debe ser la parte mas linda del viaje pero el mar de emociones que me produjo estar con mis pelos al viento, en un hermoso día de sol, al aire libre, acompañado por un ser querido, por mi moto, por el simple hecho de evacuar mis malestares y sentirme mas liviano era todo completamente armonioso, dios pudiera proveerme sabiduría, tiempo y oportunidad de poder volver a repetir este acto de desprendimiento tan inocente, tan puro, tan tan tan… satisfactorio..(¿?)



….a a a a íbamos a visitar el “nuevo” dique (en San Martín), pero mi acompañante me observa que estamos demorados para tener que hacer los últimos 30 km de tierra en la noche…
Por ende seguimos a Quines, visitamos el dique Lujan y agarramos la desoladora ruta 20, donde en todo el trayecto hasta Santa Rosa, nos cruzamos con un solo vehiculo…y era un Super Tenere Negra...nada loco, solo que parecía el colmo, casi como los hinchas de Racing, donde no hay señales de vida aparece uno…
En fin, llegamos al camino de tierra y me meto luego de escuchar un murmullo y resoplido por mis espaldas al compás de “te lo dije”…connotando desgano y algo de preocupación por que el ocaso había terminado así que procedí cautelosamente. Mis pobres 240wts de potencia lumínica (modificaciones Traba-Traca) iban a tener que hacer el mayor de sus esfuerzos…alumbrar. Luego de 1.15 horas y un par de zapateos llegamos al campo. Bajamos las cosas, preparamos la comida y a la cama.


Día 7 Santa Rosa del Catantal – San Luis:

Nos despertamos y tomamos los famosos mates “MEREQUEANOS”, no les puedo contar como están hechos (ni yo lo se), pero es el famoso mate regional de la zona y es una tradición que se heredo a través de la línea de descendientes de una familia, dado que los crios se han ido reduciendo actualmente queda una sola persona que sabe hacerlos.
En fin, caminata por la instalaciones del campo, vuelta a la represa (seca, hace mas de año y medio que no llueve) y boludeo por la zona.



Almorzamos y salimos para sierra de las Quijadas (50kms de ahí). Al llegar, no estaba el guarda así que fue gratis el asunto, paseamos por los senderos, tomamos algo y la nubes taparon el sol antes de que se ocultara…si señores, empezó a lloviznar y teníamos que hacer 116km aun, luego de berrinches y caprichos (en pos de si era cool o no usar un traje de lluvia) ante un alarido de guerra ”Te lo pones y ya…!” acompañado de una mirada de “se me acabo la paciencia”…produzco los famosos ojos sollozos, los mismos que después brillarían al darme las gracias al entender el porque del traje. Era su primera experiencia bajo la lluvia y de noche…y a 130km/h por que me gusta andar a esa velocidad.
Llegamos a San Luis, nos contactamos con un conocido de ella y fuimos pa’ las casas. Había un Mexicano también que quería hacer todo Latinoamérica a pie y a dedo…bueno...estaba yendo a Mendoza y de ahí iba a Neuquén.
Nosotros con hacer parte de San Luis en moto nos conformábamos. Pegamos unos tintos con gaseosa y pizzas, de ahí al sobre.




Día 8 San Luis:

Primer y único día que pude despertar a mi copiloto antes de las 10…facturas mate, coordinamos horarios con el dueño de la casa y fuimos a pasear, sin equipaje y despejados bajo el solcito mañanero… (Si muy lindo día, todavía recuerdo el viento seco refrescar mi cara...)


Visitamos el estadio, el hipódromo, algunos monumentos, el autodromo y nos fuimos a las temas (40km de San Luis por autopista) llegamos a Balde, pequeño pueblo de 1000 habitantes con un monstruoso futuro de infraestructura, parecía un corralón enorme, a donde mirabas estaban haciendo casas. Al ver este cartel entendí…”Área en desarrollo exención impositiva hasta….” Y clááá…muy parecido a las políticas de la provincia de Buenos Aires…no?




Pueblo muy tranquilo, y caímos en la peor hora…eran las 12:30, dimos vueltas (en sus 8 calles) y fuimos a la despensa…había cerrado, fuimos a la Terminal, salía una milanesa 16$...fuimos a la otra punta del pueblo (si, haya a 8 cuadras) a la otra despensa cerrada, pero el vecino nos dice que en la otra punta un galpón, vende comida…vamos y cerrado sale el vecino y nos dice que en la otra punta hay una casa, al lado de la despensa, que toque la puerta….voy y nada, y una señora que estaba sentada ahí, que nos vio pasar 4 veces nos comento de otra casa particular, pero estos vivían ahí así que tenían que estar si o si….fuimos y si…ahora si, 2 sanguches de doble milanga de suprema en pan casero con huevo tomate lechuga a 10$, lo comimos adentro de la casa de la persona, que de por si muy amable, casi casi que nos quería invitar a dormir..
Si como acaban de leer, pasee por las mismas 8 cuadras mas de 5 veces, obviamente los escandalosos vecinos contentos de tener algo que comentar, mirar y ver como pasa algo y se mueve…(porque en todo esa epopeya no me cruce ni con un perro siquiera)…era la hora de la SIESTA CARAJO…y yo quería comer..

…de la comida, emprendimos el largo viaje (5 cuadras) a las termas, para mi sorpresa eran bañaderas individuales, ósea te daban una habitación para vos, con una cama y una bañadera…te remojabas un rato y después descansabas otro tanto…y así y así tantas veces quisieras. De ahí nos fuimos a las salinas de bebedero, (donde la famosa sal 2 anclas es retirada) dimos un par de vueltas por las montañas de sal y quise acceder al gran salitral pero estaba cerrado por ser propiedad privada…al mismo tiempo nos quedamos sin batería en la cámara


Volviendo a la ruta encaramos para San Luis, donde por un error de calculo me quede sin nafta a 30 cuadras de la estación de servicio... pero a 2 cuadras vi una Esso y fui corriendo a buscar nafta con tanta buena suerte que cuando llego estaba descargando el camión y tenia que esperar 20 minutos…que con el calor que hacia no daba ni caminar 60 cuadras a la otra estación…
Ya el sol estaba cayendo y nos faltaba por recorrer, así que sin perder tiempo visitamos Juana Koslay, Potrero de los Funes, donde recorrimos la pista de ciclismo alrededor del dique y el monumento al pueblo puntano. Según contaba la leyenda existía un camino que llevaba de Potrero de los Funes por el medio de la sierra hasta, siguiendo los carteles y preguntando no lo encontré…lo único que me indicaba la gente era el camino de abajo (obviamente mas rápido y directo) que la vuelta turística que quería hacer…del otro lado de la sierra estaba el barrio de “punta alta” que era donde estábamos parando. Resignado volvíamos pa’ las casas y llegando a la ultima rotonda veo el camino que salía para la sierra….era de noche y todavía teníamos que esperar a que llegase el anfitriona si que nos mandamos….ir a un mirador de noche no parece tener mucho sentido... pero como este era aledaño a la ciudad al llegar ala cima nos encontramos con parte de San Luis iluminada hasta donde nuestros ojos veían. Paveamos un rato y emprendimos regreso, ya eran las 22.30 y teníamos hambre, 2 pizzas + 1 gaseosa 20$, muy buenas las pizzas y la oferta. De ahí al sobre que el día de mañana iba a ser largo...

Día 9 San Luis – Villa Mercedes:

Eran las 10 mi copiloto enrollada entre las sabanas… recién al decirle que cuando terminaba de atar las cosas me iba, empezó a moverse ágilmente.
Salimos para el Volcán, recorrimos el pequeño pero pintoresco pueblo, siguiendo por la autopista... (Si autopista por todos lados hay) llegamos a el Trapiche y dimos la vuelta al Embalse la Florida, sacamos fotos, filmamos, paramos, bajamos subimos y al terminar el recorrido había un mini zoológico de libre acceso al que nos metimos a curiosear. Había montones de animalitos para ver, tocar y molestar pero mi mami... digo copiloto me levanto de la oreja y me dijo que si me portaba mal nos íbamos, así que con las manos en los bolsillos y pucherito caminaba pateando las piedritas.
Caballos, Águilas, mulitas, ñandúes, jabalís, pumas, conejos, chivos y mas estaban algunos sueltos otros no, por el predio…

Seguimos camino para Las minas de Carolina el casco histórico y sus calles están siendo reconstruidas para preservar su historia, quisimos visitar la mina pero solo se podía ir con un tour, el cual estaba cerrado y para mandarnos nosotros había que ir por un camino de tierra “algo” obstaculizado.
Seguimos a través de las sierras, donde entre las curvas y contra curvas, “favorecido” por el viento de costado que no dejo de molestar, noto que algo toco el pavimento… ¿las alforjas? Pensé…no di bolilla y a la curva siguiente lo mismo, ya mas exaltado vi y era que había tocado la pierna de mi copiloto… dándome vuelta (mientras manejaba jajaja famoso peligro al volante), mi copiloto esta dormido y se estaba callendo de costado… - Mierda -, camino de montaña, curva y contra curva, había muchísimo viento y yo con el bodoke de 300kgs haciendo slalom con 1 mano y con la otra la sostenía… así por 50 km hasta Inti Huasi, refugio de los indios data más antiguo que las pirámides de Egipto. Básicamente, era una cueva muy grande, protegida entre las otras sierras, y ahí vivía esta gente…en el medio de la nada digamos…

Ahí terminaba el paseo del día así que salimos con destino a Villa Mercedes, que Poldin nos esperaba…la ruta un asco, muchísimo viento todo el tiempo y en contra, llegando a un cruce pongo la reserva de nafta, y veo un cartel que faltaban 80 kilómetros…cosa que no iba a llegar, pero había un pueblo a 15km, llego al pueblo y me dicen que no hay nafta, que tengo que volver 30km para cargar o seguir los 65 a villa mercedes… así que tuve que volver y se me hizo tarde… Llegamos a Villa Mercedes, llamamos al loco nos paso a buscar, me recibió como si me conociera, aunque después me confesaría que fue con una 32 para cagarme a tiros porque por el foro me tenia marcado…
Llegando a la casa de Poldin vi como eran las cosas, estaba la señora cruzada de brazos esperándolo. Se percibía cierta tensión en el aire, acto seguido se fue a su pieza y comenzó a arreglarse, vestirse y maquillarse, por lo bajo pablo me decía, quédate callado… yo miraba nomás hasta que escuche el dictamen: “Voy a salir con mis amigas y vos te quedas en la casa”…”pe – per…”…”si, querida” respondió al acto Poldin poniéndose firme y derecho, también dijo, “y a la chica también me la llevo conmigo!” por si las dudas dije que si, ya que si pablo que es un muchacho grandote, con fuerza y mas kilos que yo no se animaba a decirle nada, yo no me iba a hacer el pulenta, haber si me cagaban a palos…
Se fueron las brujas de mierda y comenzó la noche de los machos cabrios….”Si en esta casa se hace lo que yo digo..!!” golpeaba la mesa y detrás se escuchaba el grillito…Meta ferne, y charla, parecíamos amigos de toda la vida y no paramos de hablar casi como 2 minas en una peluquería…
Entre joda y joda, se hicieron las 3.45 y le digo, me voy a dormir sino mañana no arranco ni a palos… (No pregunte a que hora volvía la señora, porque no le quería arruinar la noche)…lo único que digo es que mi copiloto volvió en pedo..

Día 10 Villa Mercedes – Buenos Aires:

Me levanto Poldin a las 5 y yo veía luces de colores, me levanto de la cama y me dice, ya es hora, y le digo dame una hora mas que sino no voy a poder hacer los cambios si quiera, así como le termino de responder caigo para atrás nuevamente y me quedo dormido como si nada hubiese pasado. A las 6,15 de nuevo, “ya es hora” si señor, ahora si estaba mejor, café con leche y tostadas (gentileza de su señora) y me acompaña de escolta hasta la ruta, previo paseo por el famoso Boliche Don Miranda, nos despedimos y saliendo a las 7.20 de ahí, llegaría a San Telmo a las 14.15, donde me esperaban para el día de la madre.





Fin






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